Madriu SICAV ha sumado un +0,51% en el mes de julio, un retorno positivo y superior al obtenido por el índice de referencia MSCI World NR EUR, que ha caído un -0,95%.

Este mes hemos hecho más movimientos de los que son habituales. Las oportunidades a veces se identifican o se presentan sin una pauta regular, y hemos identificado oportunidades que nos fuerzan a salir de las ideas donde tenemos una menor convicción. Como dice un amigo, lo bueno es enemigo de lo mejor.

Hemos salido de American Outdoor Brands, de China Vanke, de IWG y de Ubisoft. En el primer caso justificado por un rápido deterioro del ciclo del negocio y en los demás, por una reducción del margen de seguridad después de revalorizaciones significativas.

Con los recursos obtenidos por las ventas anteriores hemos podido entrar en Plus500 (bróker online de CFDs), en Pandora (joyería) y en Alliance Resource Partners LP (minas y transporte de carbón). A principios de mes también terminamos de incrementar el peso en Mr Green, la compañía del sector del juego que mencionábamos en nuestra anterior carta y que ha pasado a estar entre nuestras principales posiciones.

Llegamos al mes de agosto con unos resultados a nuestro juicio satisfactorios (si los comparamos con nuestra referencia el MSCI World NR EUR, en el año en curso Madriu SICAV suma un +3,83% vs +0,71% para el índice), pero que quedan algo lejos de las revalorizaciones de los principales mercados de renta variable. El culpable ha sido el euro que, con una fortaleza que ha sorprendido a muchos, ha supuesto en nuestro caso una carga notable. Estimamos que el valor liquidativo de cierre de julio estaría más de un 7% por encima del nivel actual si hubiésemos estado cubiertos desde el 1 de enero, por lo que a corto plazo el impacto ha sido significativo.

Siempre hemos mantenido que no vamos a cubrir la divisa, excepto en casos realmente excepcionales. Queremos aprovechar la calma del mes agosto para explicar los argumentos que nos llevan a no cubrirnos sistemáticamente.

El primer punto es el enfoque. Creemos que cuando alguien lleva a cabo un determinado proceso de inversión es imprescindible poner la atención en determinados aspectos donde a priori se pueda aportar valor, y dejar otros aspectos en el aire. En nuestro caso el análisis y la selección de valores es nuestro foco de atención, y “olvidarnos” de la divisa es sobre todo un ejercicio de simplificación. Quien mucho abarca poco aprieta.

El anterior punto no tendría justificación si a largo plazo el impacto de las divisas fuera realmente importante. Pero no lo es, o al menos no lo es en los mercados donde nosotros invertimos (y para un inversor de renta variable). La volatilidad y el ruido del corto plazo a menudo se diluyen en el largo plazo, ofreciendo al inversor de renta variable un retorno atractivo, donde la divisa tendrá escaso impacto. Las divisas actúan como estabilizadoras de las distintas economías, llevando a éstas a una nueva situación de equilibrio. En el gráfico adjunto podemos observar el comportamiento del dólar contra la libra esterlina, y la evolución de sus bolsas.

Por último podríamos añadir un punto al que siempre debemos prestar especial atención: los costes. El coste de la cobertura irá fluctuando en función del diferencial de tipos de interés entre nuestra divisa base (el euro) y las demás divisas. El impacto puede ser significativo, y si por ejemplo analizamos hoy el euro-dólar, el coste a un año es cercano al 2%. Teniendo en cuenta que la rentabilidad esperada de la bolsa con las valoraciones actuales es de cerca de un 5-6% anual (inversa del PER Forward del índice MSCI World), ¡estaríamos asumiendo un coste muy significativo!