Madriu All Cap Equity SICAV ha sumado un 0,43% en febrero, un retorno positivo pero significativamente inferior al que ha obtenido el índice de referencia MSCI World NR EUR, que ha subido un +4,52% en el mismo período.
Resultado complicado en un mes difícil, donde algunas de nuestras principales posiciones han reaccionado de forma extremadamente desfavorable a la publicación de sus resultados. Después de reevaluar en detalle cada caso de inversión, creemos que el mercado nos está ofreciendo una gran oportunidad, que esperamos poder explotar en nuestro beneficio. En próximas cartas entraremos en mayor detalle.
Durante este mes hemos vendido nuestra posición en Cisco, a la vez que hemos vuelto a comprar DNO ASA y acciones de la francesa Ubisoft. Hemos también ajustado el peso de algunas de nuestras posiciones, bajando el peso en Sohu.com, Pax Global Technology y Man Group, e incrementando el peso de McKesson.
La gestión activa requiere de paciencia y de una gran tolerancia a las oscilaciones que se producirán a lo largo del tiempo. Lo anterior no será suficiente, pero es requisito indispensable para el éxito a largo plazo. Mientras tanto, en el corto plazo, a menudo se confunde precio y valor, y nada impide que los demás agentes intercambien acciones a precios irracionales. Esto último debe ser un activo del que beneficiarnos, nunca un pasivo.
Los últimos días se ha reavivado el debate sobre la gestión activa y la gestión pasiva. Creo que muchas de las críticas hechas a la gestión activa son fundadas, y la industria en agregado hace tiempo que no responde a las necesidades del cliente. En la mayoría de los casos se premia el crecimiento de los activos bajo gestión en detrimento de los resultados, ofreciendo un producto de menor calidad. Y eso significa anteponer los intereses del gestor a los intereses del inversor final.
Frecuentemente se habla de la necesidad de buscar la alineación de intereses al invertir. Buscar directivos que tengan una parte relevante de sus ahorros en acciones de su empresa, o una familia que controle el negocio… parecen estrategias lógicas que minimizan el riesgo principal-agente. Al escoger el gestor con el que invertir, este punto de vista gana aún más fuerza, ya que el incentivo financiero jugará en contra del inversor final (el gestor ganará más dinero al gestionar una mayor base de activos, pero ofrecerá un retorno más pobre al inversor final). Por todo ello, adicionalmente a las cualidades profesionales que debemos exigir a un buen gestor, deberíamos requerir una gran dosis de honestidad y compromiso.
La industria de gestión de activos va a experimentar una polarización, de modo que al final queden productos de gestión pasiva o de verdadera gestión activa. La mayoría de los inversores irán progresivamente hacia la gestión pasiva, pues la verdadera gestión activa posiblemente esté destinada a una minoría. Esta minoría deberá estar dispuesta a asumir una mayor volatilidad e incertidumbre, y en contraprestación, debería ser remunerada por ella. Nosotros ya nos hemos posicionado.