Madriu SICAV ha sumado un +1,45% en el mes de diciembre, un retorno positivo y superior al obtenido por el índice de referencia MSCI World NR EUR, que ha subido un +0,64% en el mismo periodo.

Terminamos el año 2017 con un resultado acumulado del +9,17%, superior al +7,51% cosechado por el índice, aunque poco relevante por el corto espacio de tiempo considerado. El año se ha caracterizado por un buen comportamiento general de las bolsas que, soportadas por niveles extremadamente bajos de volatilidad, tan sólo se ha visto empañado por una fuerte revalorización del euro. Seguimos creyendo que en el largo plazo el efecto de la divisa será bastante neutro, pero en el corto plazo sin duda ha pesado en los resultados (cerca de un -9% bruto según nuestras estimaciones).

Este mes destacaríamos la compra de Signet Jewelers, un grupo que opera 3.600 joyerías en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, y nuevas compras en Vestas y DNO ASA. Por el otro lado subrayaríamos la venta de RAK Petroleum, una vez cerrado el descuento al que cotizaba respecto a su filial DNO ASA, y Office Depot, donde persiste una situación difícil a pesar de la última operación corporativa.

Y este último caso es el que nos ha hecho pensar en el comentario de este mes. Continuamente se habla de cómo la tecnología actúa rompiendo anteriores fronteras, incrementando la eficiencia de industrias de cualquier tipo, favoreciendo el progreso e incrementando la productividad. Si observamos los últimos años hemos sido testigos de cómo los grandes retailers online han desplazado a los tradicionales, de como la industria del petróleo se ha visto afectada por la revolución shale, de la revolución del cloud, etc. ¿Cuáles son las implicaciones para un inversor?

Creemos que la tecnología acelera el ritmo de cambio y, como inversores, lo que suele significar es una mayor dificultad. Todo inversor racional intenta descontar los flujos futuros que generará el negocio, para evaluar hoy si éstos están reflejados adecuadamente en la cotización. Así que, cuanto más predecible el futuro, más fácil será nuestra tarea.

Algunos inversores como Warren Buffett se han mostrado normalmente escépticos y han preferido que sus carteras queden lo menos expuestas posible al cambio tecnológico. Pero incluso en estos casos, hemos visto como en los últimos años se ha mostrado una mayor predisposición a la inversión en compañías tecnológicas (IBM, Apple). ¿Ha cambiado algo?

La tecnología ha afectado y seguirá afectando de manera desigual a las distintas industrias, en agregado generando valor, y puede que ganando peso progresivamente en nuestras vidas. En los mercados ha sido así. Si miramos el peso del sector tecnológico en el S&P 500 a largo plazo (1980-2017) podemos ver que algo ha cambiado.

¿Seguirá está tendencia en el futuro? Desconocemos la respuesta a esta pregunta, pero creemos que la clave como inversores estará en tomar un enfoque prudente, pagando un bajo precio y sin incorporar expectativas exigentes de evolución del negocio en el precio que pagamos.

La intensidad con la que el cambio tecnológico está afectando a algunos sectores debe hacernos reflexionar, pues puede que algunas barreras de entrada de los negocios sean menos sólidas de lo que se creía anteriormente, forzando a una revisión más frecuente de la tesis de inversión y potencialmente requiriendo acortar los tiempos de inversión. Como decíamos en el inicio, simplemente será más difícil.